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Aumentan también las obras de reforma

  • 27 abr 2016
  • 3 Min. de lectura

Es grato encontrar una noticia como la que recoge Cinco Días sobre las obras de reforma en España.

Estos años hemos visto que más que falta de voluntad o de concienciación del ciudadano sobre la rehabilitación energética, lo que había era una escasez de crédito y de fórmulas financieras, que la hacían inviable. Ahora nos podemos preguntar si hay que aguzar el oído al pistoletazo de salida que arregle el sector.

No obstante y sin que sirva para denostar la rehabilitación, vamos a estudiar una serie de cosas para matizar el artículo de Cinco Días.

Si comparamos las viviendas de obra nueva y las rehabilitadas en los últimos años, nos encontramos con lo siguiente:

Fuente INE, elaboración propia

La rehabilitación ha llegado a su cota más baja y empieza a recuperarse, pero muy lejos aún de su máximo de 59.152 viviendas en el año 2000. Al igual que la obra nueva su mínimo de estuvo en el 2014, con 23.899 viviendas.

Es cierto que en los últimos tiempos y hablando en porcentaje, sobre el total de obras de construcción en España, la rehabilitación estaba en el 40%, pero es debido al brutal descenso de la construcción de obra nueva que ha acercado su gráfico a la de rehabilitación, con mucha más inercia y estable en el tiempo. No en un aumento de esta en números absolutos. Siempre hay que tener mucha prudencia cuando se habla de porcentajes.

Fuente INE, elaboración propia

Podemos tirar de hemeroteca y ver todos los artículos en los que se decían los puestos de trabajo que se iban a crear para alimentar este sector de la economía. Y que iba a ser la solución para todos los profesionales que habían salido del mercado laboral por la crisis del ladrillo.

"El sector lamenta que se ha perdido una oportunidad de oro para relanzar la rehabilitación y reinsertar con ello a miles de trabajadores expulsados del mercado laboral durante la crisis. Y es que en España existen 1.404.255 viviendas con un estado de conservación “deficiente”.

Pasado el tiempo, ya podemos decir que esto no ha ocurrido.

Como era de esperar, la rehabilitación energética no es un sector económico "anticíclico", que funcione como un péndulo cuando la obra nueva se paraliza. Al contrario, como veremos en el gráfico de más abajo, podemos entenderla como una actividad constante en el tiempo, con mucha inercia frente a las fluctuaciones de su "hermana mayor".

Y es que abordar cualquier tipo de rehabilitación, resulta bastante gravoso para el usuario y si su fin el el ahorro energético, sus retornos no se notan hasta pasado bastante tiempo, como ya hemos visto en otros artículos que publicamos.

Pero vamos a ver de un vistazo cómo ha sido la evolución de la construcción y el peso que ha supuesto la reforma frente a la obra nueva:

Según el gráfico siguiente, vemos que la tendencia de la reforma ha sido prácticamente horizontal en comparación con la obra nueva, con un máximo de 59.152 viviendas en el año 2000 y un mínimo de 23.899 viviendas en el 2014.

Fuente INE, elaboración propia

Fuente INE, elaboración propia

Con esta disparidad de gráficas, vemos que no es un segmento que pueda absorber el excedente laboral surgido de la crisis de la construcción.

A menos, que se empiece a entender como algo distinto a lo que hay ahora.

Ni los anuncios del plan 20,20,20, ni los planes PAREER, ni las distintas ayudas que la Administración ha planteado, han tenido el más mínimo reflejo en esa gráfica, podemos suponer, por tanto, que no ha existido un cambio de paradigma que lleve al usuario a entender el ahorro energético como algo necesario y a solicitarlo para su vivienda.

La buena noticia, es que estos titulares trasmiten la idea de que rehabilitar es la respuesta al parque de vivienda español, que es ciertamente antiguo y fruto de unas normas técnicas ya superadas y que puede que de oírse tanto, empiece a calar siempre y cuando se la incentive convenientemente.

 
 
 

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