El 80% de los edificios, pierden energía
- 19 may 2015
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Hoy podemos leer en el diario "El Mundo" un artículo que nos habla de un informe del Ministerío de Industria sobre el resultado que está dando la Certificación Energética en nuestro país, que salió publicado en Enero.
http://www.elmundo.es/economia/2015/05/19/555a2d67268e3e37748b459e.html
El hecho de que la mayor parte de las Certificaciones realizadas hayan sido calificadas con letras E, F y G y que estas tres categoría aglutinen un 84% de los estudios realizados se puede ver de un vistazo sobre los resultados que se esperaban.

Otro tema, que entiendo más interesante y que me llega a preocupar sería el estudio de cómo se han distribuido estas letras.
Por citar un ejemplo, vemos en el gráfico lo difícil que debería ser consegir una letra A, al menos desde el punto de vista de la demanda y sin embargo, es algo que hasta determinados profesionales han ofrecido como reclamo publicitario, consiguiéndose muchas veces con la mera inclusión de una caldera de Biomasa.
Al considerar la emisión de CO2, era relativamente fácil llegar a ella con un sistema que no la penalizara. ¿Cómo se hace eso? Hay muchos usuarios que se sorprenden cuando al saber que una caldera de biomasa "no emite CO2" a efectos legales, dado que previamente el árbol fijó ese CO2 en su vida. Como una especie de "trampita permitida". No es que no se tire la energía por ventanas, puentes térmicos y demás envolvente...es que tu calefacción "no ensucia".
Todos sabemos, por lógica, que no es real, dado que el CO2 que se fijó, fue en un bosque y el que se emite es en una zona de la ciudad que perfectamente puede estar sobre niveles permitidos de contaminantes.
Es precisamente esta mezcla de lo que es demanda, lo que es consumo y lo que es emisión, la que ha hecho que no se haya explicado bien al usuario final el por qué es interesante una buena calificación energética y además haya existido tanta picaresca y tanta falta de profesionales serios. La ley encierra un espíritu y no hay que ir al capítulo pertinente que "bien interpretado" más nos beneficia. Porque en el fondo, estamos hablando de la salud de los ciudadanos y de la pobreza energética.
La nueva normativa que tenemos, ya recoge una limitación de la demanda y para el 2020 todos los edificios de nueva planta serán de consumo "casi nulo". Creo que es el paso lógico y correcto.
El informe entero lo podéis descargar desde este link, en él se cuantifican emisiones y consumo.
http://www.minetur.gob.es/energia/desarrollo/EficienciaEnergetica/CertificacionEnergetica/Documentos/Documentos%20informativos/Informe_Certificación_Energética_Enero_%202015.pdf
Como curiosidad, os dejamos la distribución de las calificaciones energéticas de edificios existentes por comunidades.
La tabla la hemos hecho con los datos publicados en el estudio.

Las distribuciones son muy distintas por comunidades, pero lo que parece común es que la calificación G no sigue la tendencia lógica de la campana.




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